Vas a los centros comerciales, y tienes diferentes formas de ver estos días. En unos sitios te ponen "feliz navidad", cuando te envuelven el regalo te ponen la pegatina de "felicidades" y por la calle vemos "felices fiestas".
¿Exactamente qué es lo que celebramos? ¿Qué es lo que me felicitan esas tiendas? ¿Qué fiestas son?
Pues bien, durante las dos horas de compras estuve dándole vueltas a la cabeza y mi conclusión es la siguiente:
Felices fiestas eran cuando eramos pequeños, que las navidades significaba fiesta en el cole, un montón de regalos y una ilusión enorme esperando que llegara el día 6 de Enero (en mi casa de toda la vida han sido reyes, Papa Noel no pertenecía a la familia García). Cuando volvíamos a las clases, la ilusión era doble, tenías que hablar con tus amigos que te habían regalado, y te enfadabas cuando a "fulanito y menganito" le habían regalado más que a ti...
Felicidades, es cuando recibes el regalo. Lo abres y sientes esa felicidad, en el caso que te guste claro está. El lado opuesto es cuando te vuelves loco buscando el regalo perfecto para esa persona perfecta. Tienes un millón de ideas, pero nunca estas totalmente convencido que vayas a acertar, buscando precisamente la felicidad del que recibe el regalo.
Feliz navidad.... feliz navidad es ahora. Cuando ya eres adulto, ves todo desde otra perspectiva. Sigues trabajando los días de navidad, te dan la media jornada para que no protestes, y corriendo a cenar con los padres.
En mi caso, creo que estas han sido las primeras navidades que le he encontrado el sentido a estas fechas. Voy con ilusión a casa de mis padres a comer, a cenar, a lo que toque. Veo la cara de felicidad de estar juntos que antes no era capaz de ver.
En nuestro caso, el año que viene se aumentará la familia por dos, así que la ilusión se multiplicará y pasaremos a otra fase de la navidad.
De todos modos, sigo pensando que me gusta la navidad, que me gusta la ilusión de estos días por muy consumistas que sean, me encanta mi ciudad iluminada con las luces, y me gusta cuando entro en mi pueblo, y veo dos tristes lucecitas que iluminan la farola de entrada a mi urbanización, pero me dan alegría.
Un beso amigos de la luna...



