Después de un mes de inactividad volvemos...
El otro día estuve pensando sobre lo que yo llamo "Las edades del hombre".
Siempre nos imaginamos el futuro, más cercano o más lejano, pero cuando llega el momento nada es lo mismo.
Mi primer recuerdo de empezar a mirar al futuro, es cuando de pequeña, con mi amiga Sandra, decíamos que a los 18 años nos iríamos de casa, viviríamos juntas y tendríamos el piso muy limpio y recogido. Todo esto cuando se lo conté a mis padres con 7-8 años, se empezaron a reir y me dijeron que adelante que les parecía muy bien que lo hiciera pero que ellos no me iban a pagar el piso. Ese mismo día la idea se desvaneció...
Cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, lo tenía claro. Profesora de música. Yo quería estudiar magisterio musical, y con 13 años cuando estudiaba en el conservatorio lo veía clarísimo. Pero llegó el momento y ni llegué a hacer la selectividad.
Empecé a trabajar, sin saber muy bien por donde iría mi vida, pero lo último que pensaba era que acabaría en mi actual trabajo.
Yo sabía que quería irme pronto de casa, en mi mente estaba el irme de casa joven, vivir y disfrutar mi vida yo sola sin cargas e independiente. Lo que no me imaginaba era que me iba a ir tan pronto, ni que al año encontraría al hombre de mi vida y dejaría esa vida independiente para irme a vivir con el.
Tenía clarísimo que quería vivir en el centro de Zaragoza, con aglomeraciones y mucha gente a mi alrededor siempre. Ahora, vivo en un pueblo, y lo que tengo claro es que no lo cambio por nada!!!
Ahora mismo tenemos dos grandes proyectos para el futuro... asi que en el 2013 volveremos a contar...
Un beso amigos de la luna...
la luna en mi mano
sábado, 19 de febrero de 2011
martes, 18 de enero de 2011
hacienda somos ¿TODOS?
Casi acabando el día os voy a contar una más de mis "geniales" experiencias con nuestra querida hacienda.
Aproximadamente cada dos meses me toca pasar la mañana en hacienda para papeleos de la empresa.
Os cuento mi desencuentro de hoy porque creo que es de los más desesperantes que he tenido hasta la fecha (toco madera...)
08.00, Suena el despertador, me toca ir a hacienda para unos papeles del trabajo. A ver hoy que pasa...
09.00, Como ya me he aprendido que ir media hora antes de que abran no me sirve de nada, paso de madrugar y me presento como un clavo, después de buscar sitio en pleno centro, en la ventanilla de información.
Un desagradable e incompetente señor, que tras explicarle tres veces que era lo que quería, me manda con un papelito, tipo los del turno de la carnicería, a la ventanilla 15,16 o 17, porque no sabe exactamente cual es. Ya me llamarán.
09.30, Sigo esperando los asientos frente a la ventanilla con mi papelito en la mano, pero no me llama nadie. Después de esperar media hora, me acerco a la única señora que hay en las tres ventanillas, le explico mi problema y me dice que vuelva sobre las 11.30-12.00 que estará el compañero.
Comienza mi indignación. Cojo el coche y vuelvo a la oficina, exactamente a 14 km y 20 min de trayecto.
11.30, Vuelvo a hacienda (otros 14 km y 20 min. de trayecto de vuelta), y vuelvo al señor de información para que tras volver a explicarle mi problema me de mi papelito. Me toca el número P251, vuelvo a acercarme a la ventanilla de la señora de antes, la 15, y veo que tengo 21 personas delante mia.
¡¡¡Sólo hay una ventanilla abierta!!! No me lo puedo creer... Me tocará esperar
12.15, Sigo esperando que la señora de la ventanilla 15, deje de hablar con su compañera de cobros, y pase de una vez el número que lleva parpadeando lo menos 5 minutos sin hacer caso.
Por fin aparece otra persona, y abre la ventanilla 16, es mi turno!!! No me lo puedo creer.
Nerviosa me acerco, le cuento mi problema, me da una fotocopia y me envía a otra ventanilla.
Es decir, he perdido más de media hora de mi vida, viendo como habla la funcionaria con su compañera, para que me de una fotocopia y vuelva a hacer cola en otra ventanilla.
12.20, Vuelvo a desesperarme en la fila de otra ventanilla. Tengo otras 12 personas por delante mía. No va a ser un buen día...
12.45, Por fín es mi turno, me mira la fotocopia que me ha dado la simpática de la 16, y me dice que el problema es que la dirección fiscal es incorrecta.
Me da la opción de pagar por un formulario y recogerlo in situ, o descargarlo de internet de manera gratuita.. Aquí empieza mi asombro, esto ya empieza a ser indignante. Es decir, si lo recojo allí, después de pasar la mañana entera tengo que pagar, pero si me voy y lo hago sentada y caliente en mi oficina ¿¿¿es gratis???. Pero además de todo esto, tengo que volver a los días con un montón de documentación!!!!!
12.55, Termina mi mañana en hacienda, lógicamente he perdido la mañana entera, no he conseguido nada, y además me voy con una mala leche que no me tengo en pie.
Y después de esto, y de unos dos años de visitas a hacienda tengo las siguientes reflexiones:
En un centro como la Delegación de Economía y Hacienda de Zaragoza, tan sólo hay una persona en el puesto de información, en el que hay una media de 10 personas en fila, y eso es peor que la consulta del médico.
Una persona que siendo funcionario, te atiende en camiseta de manga corta con una hoja de marihuana de enormes dimensiones.
Tienen la poca vergüenza de hacerte perder la mañana o el día entero en su delegación, mientras ellos hablan con sus compañeros sin importarles nada nuestros que haceres. Por su puesto, lo más indignante es que vayas, y te hagan volver a las horas porque el compañero de turno no está y cuando vuelves te atiende la misma persona que antes te ha dicho que no puede ayudarte.
Además te hacen pagar por un triste formulario, siendo que a través de internet puedes conseguirlo sin tenerte que desplazar y de manera gratuita. Y cuando digo pagar por un formulario no os creáis que son 0,20cnt de la fotocopia.
En otras ocasiones para presentar otros formularios, me atiende una "agradable" señora, octogenaria como poco, a la que le tiembla el pulso, y no lee ni los números del DNI y se los tienes que decir. Además tiene la desfachatez de reprochar que no has quitado las grapas y que eso no se presenta así!, evidentemente yo, y sólo por fastidiar, siempre le pongo doble grapa...
¿Hacienda somos todos? ¿O son esas personas, con un puesto de por vida y tantas ventajas en las cuales no voy a entrar a debatir, que no les importa para nada nuestra vida ni nuestros problemas? ¿Cuántos parados hay por desgracia en España?, casi 5 millones señores, que ocuparían sus puestos sin pestañear, y seguro que responderían como es debido cumpliendo sus obligaciones y respetando a los demás.
Es mi primer post "protesta", y os prometo que no habrá muchos más, pero hoy creía que iba a matar a alguien. Le comentaba a David que no me extraña que la gente se desespere y les pegue o les manden amenazas...
Un beso amigos de la luna...
Aproximadamente cada dos meses me toca pasar la mañana en hacienda para papeleos de la empresa.
Os cuento mi desencuentro de hoy porque creo que es de los más desesperantes que he tenido hasta la fecha (toco madera...)
08.00, Suena el despertador, me toca ir a hacienda para unos papeles del trabajo. A ver hoy que pasa...
09.00, Como ya me he aprendido que ir media hora antes de que abran no me sirve de nada, paso de madrugar y me presento como un clavo, después de buscar sitio en pleno centro, en la ventanilla de información.
Un desagradable e incompetente señor, que tras explicarle tres veces que era lo que quería, me manda con un papelito, tipo los del turno de la carnicería, a la ventanilla 15,16 o 17, porque no sabe exactamente cual es. Ya me llamarán.
09.30, Sigo esperando los asientos frente a la ventanilla con mi papelito en la mano, pero no me llama nadie. Después de esperar media hora, me acerco a la única señora que hay en las tres ventanillas, le explico mi problema y me dice que vuelva sobre las 11.30-12.00 que estará el compañero.
Comienza mi indignación. Cojo el coche y vuelvo a la oficina, exactamente a 14 km y 20 min de trayecto.
11.30, Vuelvo a hacienda (otros 14 km y 20 min. de trayecto de vuelta), y vuelvo al señor de información para que tras volver a explicarle mi problema me de mi papelito. Me toca el número P251, vuelvo a acercarme a la ventanilla de la señora de antes, la 15, y veo que tengo 21 personas delante mia.
¡¡¡Sólo hay una ventanilla abierta!!! No me lo puedo creer... Me tocará esperar
12.15, Sigo esperando que la señora de la ventanilla 15, deje de hablar con su compañera de cobros, y pase de una vez el número que lleva parpadeando lo menos 5 minutos sin hacer caso.
Por fin aparece otra persona, y abre la ventanilla 16, es mi turno!!! No me lo puedo creer.
Nerviosa me acerco, le cuento mi problema, me da una fotocopia y me envía a otra ventanilla.
Es decir, he perdido más de media hora de mi vida, viendo como habla la funcionaria con su compañera, para que me de una fotocopia y vuelva a hacer cola en otra ventanilla.
12.20, Vuelvo a desesperarme en la fila de otra ventanilla. Tengo otras 12 personas por delante mía. No va a ser un buen día...
12.45, Por fín es mi turno, me mira la fotocopia que me ha dado la simpática de la 16, y me dice que el problema es que la dirección fiscal es incorrecta.
Me da la opción de pagar por un formulario y recogerlo in situ, o descargarlo de internet de manera gratuita.. Aquí empieza mi asombro, esto ya empieza a ser indignante. Es decir, si lo recojo allí, después de pasar la mañana entera tengo que pagar, pero si me voy y lo hago sentada y caliente en mi oficina ¿¿¿es gratis???. Pero además de todo esto, tengo que volver a los días con un montón de documentación!!!!!
12.55, Termina mi mañana en hacienda, lógicamente he perdido la mañana entera, no he conseguido nada, y además me voy con una mala leche que no me tengo en pie.
Y después de esto, y de unos dos años de visitas a hacienda tengo las siguientes reflexiones:
En un centro como la Delegación de Economía y Hacienda de Zaragoza, tan sólo hay una persona en el puesto de información, en el que hay una media de 10 personas en fila, y eso es peor que la consulta del médico.
Una persona que siendo funcionario, te atiende en camiseta de manga corta con una hoja de marihuana de enormes dimensiones.
Tienen la poca vergüenza de hacerte perder la mañana o el día entero en su delegación, mientras ellos hablan con sus compañeros sin importarles nada nuestros que haceres. Por su puesto, lo más indignante es que vayas, y te hagan volver a las horas porque el compañero de turno no está y cuando vuelves te atiende la misma persona que antes te ha dicho que no puede ayudarte.
Además te hacen pagar por un triste formulario, siendo que a través de internet puedes conseguirlo sin tenerte que desplazar y de manera gratuita. Y cuando digo pagar por un formulario no os creáis que son 0,20cnt de la fotocopia.
En otras ocasiones para presentar otros formularios, me atiende una "agradable" señora, octogenaria como poco, a la que le tiembla el pulso, y no lee ni los números del DNI y se los tienes que decir. Además tiene la desfachatez de reprochar que no has quitado las grapas y que eso no se presenta así!, evidentemente yo, y sólo por fastidiar, siempre le pongo doble grapa...
¿Hacienda somos todos? ¿O son esas personas, con un puesto de por vida y tantas ventajas en las cuales no voy a entrar a debatir, que no les importa para nada nuestra vida ni nuestros problemas? ¿Cuántos parados hay por desgracia en España?, casi 5 millones señores, que ocuparían sus puestos sin pestañear, y seguro que responderían como es debido cumpliendo sus obligaciones y respetando a los demás.
Es mi primer post "protesta", y os prometo que no habrá muchos más, pero hoy creía que iba a matar a alguien. Le comentaba a David que no me extraña que la gente se desespere y les pegue o les manden amenazas...
Un beso amigos de la luna...
jueves, 13 de enero de 2011
Mi abuela...
Buenas noches a todos y... FELIZ 2011!!!
La verdad que es un año lleno de ilusiones, y esperanzas de mejorar.
Hoy quiero hablaros de una persona muy especial, creo que merece este pequeño homenaje.
El día 7 de enero hizo 14 años que murió mi abuela María. No era una abuela, era una super-abuela. Una mujer de esas de antes que ya no quedan. Con una vida llena de grandes dificultades, donde el menor problema no era no poder comer al día siguiente. Su PROBLEMA vivía con ella en casa y estuvo presa del pánico durante unos 30 años, rezando porque ese señor, el cual no merece ni mención, no llegara a casa. Pero un día más llegaba. Un día más en toda su larga trayectoria. Un día más el sufrimiento volvía a su hogar y se repetía la misma historia, una y otra vez.
Por suerte, se cruzó en su camino Jesús, fue su amor hasta el final de sus días, fue mi abuelo, y me quería más que a su vida. Me vió nacer, y murió sin saber que yo sabía que no era mi abuelo de sangre, pero desde luego, fue el mejor abuelo que pude tener.
Pues bien, con esa vida a sus espaldas, mi abuela jamás perdió la sonrisa, tenía una risa preciosa y contagiosa, era una mujer cantarina, alegre, llorabas de risa con ella y sus historias, todo le parecía bien, y por sus hijos y sus nietos daba la vida.
Medía a penas 1,50, era muy chiquitina pero todo lo que tenía de pequeña, lo tenía de grande por dentro. Salvo por la altura, que es evidente, todo el mundo me dice que somos iguales, viendo fotos de joven lo confirmo y eso me hace estar aun más unida a ella.
Mi último recuerdo, es en el hospital, cuando ya no podía ni si quiera hablar y medio abría los ojos, me escuchó entrar a la habitación, hizo un leve sonido con su garganta intentando que me acercara y me agarró la mano como jamás nadie lo había hecho.
A las horas nos dejó. En realidad nos dejó físicamente, pero en nuestro recuerdo siempre está.
Una vez, un amigo de mis padres dijo que había muerto por amor, enfermó al mes de morir mi abuelo y a los 4 meses murió ella.
El día 7 de enero de este mismo año, mi padre me sacó el joyero de mi madre para enseñarme unas cosas que iban a fundir para hacerse unas alianzas nuevas por su 25 aniversario. De pronto vi un anillo. No recordaba haberlo visto nunca, pero me llamo tanto la atención que le dije a mi padre:
- Papá ¿y este anillo?
- No sé hija, mira a ver que pone
Y efectivamente ponía : "MV" es decir, María Vargas. Juro que en ese momento se me junto una mezcla de nostalgia con alegría, tristeza con felicidad... Y por su puesto me quede con el anillo, el cual llevo puesto desde ese día y no me lo voy a quitar.
Puede sonar raro, yo creo muchísimo en el destino, y creo que el destino era que ese día fueramos a comer con mis padres, me sacara el joyero, viera el anillo de mi abuela y todo esto ocurriese el día del aniversario de su muerte.
Con este post, simplemente intento rendir un pequeño homenaje a ella, a mi abuela. Me encantaría verla por un momento, contarle lo feliz que soy, que viera en lo que me he convertido y que sigo siendo su niña. Que comparto mi vida con una persona excelente que me quiere y me cuida como lo hacía ella. Y sobre todo decirle te quiero...
Un beso amigos de la luna....
La verdad que es un año lleno de ilusiones, y esperanzas de mejorar.
Hoy quiero hablaros de una persona muy especial, creo que merece este pequeño homenaje.
El día 7 de enero hizo 14 años que murió mi abuela María. No era una abuela, era una super-abuela. Una mujer de esas de antes que ya no quedan. Con una vida llena de grandes dificultades, donde el menor problema no era no poder comer al día siguiente. Su PROBLEMA vivía con ella en casa y estuvo presa del pánico durante unos 30 años, rezando porque ese señor, el cual no merece ni mención, no llegara a casa. Pero un día más llegaba. Un día más en toda su larga trayectoria. Un día más el sufrimiento volvía a su hogar y se repetía la misma historia, una y otra vez.
Por suerte, se cruzó en su camino Jesús, fue su amor hasta el final de sus días, fue mi abuelo, y me quería más que a su vida. Me vió nacer, y murió sin saber que yo sabía que no era mi abuelo de sangre, pero desde luego, fue el mejor abuelo que pude tener.
Pues bien, con esa vida a sus espaldas, mi abuela jamás perdió la sonrisa, tenía una risa preciosa y contagiosa, era una mujer cantarina, alegre, llorabas de risa con ella y sus historias, todo le parecía bien, y por sus hijos y sus nietos daba la vida.
Medía a penas 1,50, era muy chiquitina pero todo lo que tenía de pequeña, lo tenía de grande por dentro. Salvo por la altura, que es evidente, todo el mundo me dice que somos iguales, viendo fotos de joven lo confirmo y eso me hace estar aun más unida a ella.
Mi último recuerdo, es en el hospital, cuando ya no podía ni si quiera hablar y medio abría los ojos, me escuchó entrar a la habitación, hizo un leve sonido con su garganta intentando que me acercara y me agarró la mano como jamás nadie lo había hecho.
A las horas nos dejó. En realidad nos dejó físicamente, pero en nuestro recuerdo siempre está.
Una vez, un amigo de mis padres dijo que había muerto por amor, enfermó al mes de morir mi abuelo y a los 4 meses murió ella.
El día 7 de enero de este mismo año, mi padre me sacó el joyero de mi madre para enseñarme unas cosas que iban a fundir para hacerse unas alianzas nuevas por su 25 aniversario. De pronto vi un anillo. No recordaba haberlo visto nunca, pero me llamo tanto la atención que le dije a mi padre:
- Papá ¿y este anillo?
- No sé hija, mira a ver que pone
Y efectivamente ponía : "MV" es decir, María Vargas. Juro que en ese momento se me junto una mezcla de nostalgia con alegría, tristeza con felicidad... Y por su puesto me quede con el anillo, el cual llevo puesto desde ese día y no me lo voy a quitar.
Puede sonar raro, yo creo muchísimo en el destino, y creo que el destino era que ese día fueramos a comer con mis padres, me sacara el joyero, viera el anillo de mi abuela y todo esto ocurriese el día del aniversario de su muerte.
Con este post, simplemente intento rendir un pequeño homenaje a ella, a mi abuela. Me encantaría verla por un momento, contarle lo feliz que soy, que viera en lo que me he convertido y que sigo siendo su niña. Que comparto mi vida con una persona excelente que me quiere y me cuida como lo hacía ella. Y sobre todo decirle te quiero...
Un beso amigos de la luna....
lunes, 27 de diciembre de 2010
felices ¿fiestas?
De compras navideñas el otro día, me dio por pensar el significado de estos días. Vamos a llamarlos días antes de entrar en el debate.
Vas a los centros comerciales, y tienes diferentes formas de ver estos días. En unos sitios te ponen "feliz navidad", cuando te envuelven el regalo te ponen la pegatina de "felicidades" y por la calle vemos "felices fiestas".
¿Exactamente qué es lo que celebramos? ¿Qué es lo que me felicitan esas tiendas? ¿Qué fiestas son?
Pues bien, durante las dos horas de compras estuve dándole vueltas a la cabeza y mi conclusión es la siguiente:
Felices fiestas eran cuando eramos pequeños, que las navidades significaba fiesta en el cole, un montón de regalos y una ilusión enorme esperando que llegara el día 6 de Enero (en mi casa de toda la vida han sido reyes, Papa Noel no pertenecía a la familia García). Cuando volvíamos a las clases, la ilusión era doble, tenías que hablar con tus amigos que te habían regalado, y te enfadabas cuando a "fulanito y menganito" le habían regalado más que a ti...
Felicidades, es cuando recibes el regalo. Lo abres y sientes esa felicidad, en el caso que te guste claro está. El lado opuesto es cuando te vuelves loco buscando el regalo perfecto para esa persona perfecta. Tienes un millón de ideas, pero nunca estas totalmente convencido que vayas a acertar, buscando precisamente la felicidad del que recibe el regalo.
Feliz navidad.... feliz navidad es ahora. Cuando ya eres adulto, ves todo desde otra perspectiva. Sigues trabajando los días de navidad, te dan la media jornada para que no protestes, y corriendo a cenar con los padres.
En mi caso, creo que estas han sido las primeras navidades que le he encontrado el sentido a estas fechas. Voy con ilusión a casa de mis padres a comer, a cenar, a lo que toque. Veo la cara de felicidad de estar juntos que antes no era capaz de ver.
En nuestro caso, el año que viene se aumentará la familia por dos, así que la ilusión se multiplicará y pasaremos a otra fase de la navidad.
De todos modos, sigo pensando que me gusta la navidad, que me gusta la ilusión de estos días por muy consumistas que sean, me encanta mi ciudad iluminada con las luces, y me gusta cuando entro en mi pueblo, y veo dos tristes lucecitas que iluminan la farola de entrada a mi urbanización, pero me dan alegría.
Un beso amigos de la luna...
jueves, 16 de diciembre de 2010
el fin de la guardia...
La soledad se terminó... con una sola llamada de teléfono.
Era David, había tenido un accidente de trabajo, se iba a urgencias, le duele mucho la rodilla.
Después de la agonía de esperar y esperar y esperar... por fín tenemos resultado, "tendón rotuliano tocado" (de momento).
De pronto el caos de la guardia se acabó, las horas esperando en casa a que viniera terminaron, y viendo que David dentro de lo que cabe estaba "bien", por un momento suspiré, y di gracias que hubiera terminado esa última guardia del 2010.
Lo tengo en casa, aburrido todo el día, en el sofá, esperando que llegue a casa.
Me encanta esa sensación. Llegar a casa, sabiendo que alguien me espera, que se alegra que haya llegado, y me sonríe con cara de alivio al verme.
Ahora esa sensación se ha multiplicado. La perrita se alegra muchísimo, salta, corre, da vueltas... Me siento a gusto en mi casa.
El pobre no ha salido de casa desde el martes a medio día. Esta tarde me lo llevo en coche hasta la tienda que tenemos que ir para comprar el regalo del amigo invisible del trabajo. Tengo que llevarlo mañana a Barcelona, y me acabo de acordar... ¡ Qué cabecica tengo! jajaja.
Ay! el amigo invisible... hablando ayer con mi jefe, le comentaba que creo que la gente le gusta hacer el amigo invisible solo por recibir regalos. Nadie lo hace porque quiera regalar, mucho menos a los compañeros de trabajo. Si te toca alguien como en mi caso, que ni si quiera conoces, es un compromiso muy gordo. Por otra parte ponemos un tope de dinero, en este caso son 6€. Ahora piensa : Tienes que hacer un regalo a una persona que no conoces, por un máximo de 6€. La verdad que no me hace ninguna ilusión. Algo compraremos...
Un beso amigos de la luna...
Era David, había tenido un accidente de trabajo, se iba a urgencias, le duele mucho la rodilla.
Después de la agonía de esperar y esperar y esperar... por fín tenemos resultado, "tendón rotuliano tocado" (de momento).
De pronto el caos de la guardia se acabó, las horas esperando en casa a que viniera terminaron, y viendo que David dentro de lo que cabe estaba "bien", por un momento suspiré, y di gracias que hubiera terminado esa última guardia del 2010.
Lo tengo en casa, aburrido todo el día, en el sofá, esperando que llegue a casa.
Me encanta esa sensación. Llegar a casa, sabiendo que alguien me espera, que se alegra que haya llegado, y me sonríe con cara de alivio al verme.
Ahora esa sensación se ha multiplicado. La perrita se alegra muchísimo, salta, corre, da vueltas... Me siento a gusto en mi casa.
El pobre no ha salido de casa desde el martes a medio día. Esta tarde me lo llevo en coche hasta la tienda que tenemos que ir para comprar el regalo del amigo invisible del trabajo. Tengo que llevarlo mañana a Barcelona, y me acabo de acordar... ¡ Qué cabecica tengo! jajaja.
Ay! el amigo invisible... hablando ayer con mi jefe, le comentaba que creo que la gente le gusta hacer el amigo invisible solo por recibir regalos. Nadie lo hace porque quiera regalar, mucho menos a los compañeros de trabajo. Si te toca alguien como en mi caso, que ni si quiera conoces, es un compromiso muy gordo. Por otra parte ponemos un tope de dinero, en este caso son 6€. Ahora piensa : Tienes que hacer un regalo a una persona que no conoces, por un máximo de 6€.
Un beso amigos de la luna...
domingo, 12 de diciembre de 2010
fin de semana frio
Después de 5 días de fiesta por el puente de la constitución, trabajamos dos días y de nuevo, fin de semana...
Es extraño como cuando tenemos tantos días seguidos de fiesta, seguimos necesitando otro fin de semana ¿verdad?, da igual que la semana tenga sólo dos días laborales, el viernes es viernes siempre.
Llego a casa el viernes, me encanta este día, nos tumbamos, vemos una peli, estamos juntos...
Pero hoy es un viernes diferente, David está de guardia, no está en casa...
Espero que vuelva, y espero, y espero... las 9 de la noche, y sigue sin venir. Me invade un sentimiento de soledad horroroso, así que me pongo a hacer cosas en casa, hago unas cuantas llamadas para escuchar la voz de alguien amigo, y comienzo a hacer la cena. Por fin llega, está reventado, un asco de día pobre.
Cuando David está de guardia, significa que no podemos hacer absolutamente nada más que esperar la horrible melodía de su móvil, un nuevo aviso, y tiene que salir corriendo.
Sábado, 7:00 AM, suena la irritante melodía del móvil de guardia, es un aviso, David da media vuelta y sigue durmiendo, ya irá más tarde.
8:15 AM, suena de nuevo el móvil, en esta ocasión es el marido de la señora del anterior aviso, la señora del "no quiero molestar pero...". Se levanta, y se va de nuevo.
Pasan horas hasta que vuelve, a las 15.30 aparece por casa, ha sido una mala mañana de sábado. Comemos y vuelve a irse.. A ver que tal se da la tarde.
Otra vez esa terrible sensación, hace un día horrible, frio, niebla... Sigo haciendo cosas en casa, creo que es la única manera de sentirme mejor.
Menos mal que por la tarde vienen mis amigas a conocer a mi perrita Nena
Cenamos y sigo teniendo esa misma sensación. Creo que el tiempo no acompaña, no me gustan estos días tan oscuros, oscurece a las 18.00, no puedes hacer nada. No podemos hacer nada por ese odioso teléfono de guardia...
Menos mal que sólo es una semana.. menos mal...
Un beso amigos de la luna....
viernes, 10 de diciembre de 2010
soy yo...
Empezaré quizá por lo más sorprendente de mi, NO ME GUSTA EL CHOCOLATE.
Posiblemente estaréis pensando "mm una persona que no le gusta el chocolate, no es de fiar...", lo asumo, llevo más de 20 años escuchando barbaridades.
Después de toda la vida con esta cruz de: "¿¿¿Quuueeeeéééééé??? ¿¿ no te gusta el chocolateeeee??, madre mía, no sabes lo que te pierdes", deciros que aún tengo amig@s que siguen ofreciéndome chocolate.
Todos, menos mi suegra, de la que otro día os hablaré. La pobre mujer no sabe ni como acertar conmigo y los postres. En realidad, no me gusta ni el chocolate, ni la vainilla, ni las cremas, ni nada dulce...
Ya que estamos con la comida, continúo con mis rarezas..
No me gustan los espaguetis, pero me encantan los tallarines. No intentéis entenderlo, es imposible, creo que ni yo misma lo entiendo, pero a mi me saben diferentes. ¿Creéis que si fueran iguales harían dos tipos? Pensadlo..
Me gusta más el pescado que la carne, aunque tengo la mala suerte de vivir con una persona que odia todo lo que vaya por mar. Es mi novio, David, del cual otro día también os hablaré. Pues bien, come pescado una vez cada 15 días y con suerte. Tiene 32 años, pero os aseguro que cuando hay pescado es peor que un preadolescente rebelde. Pone caras, hace gestos de vomitar, se le hace bola... todo con tal de no comerlo.
No me gusta nada la mostaza, sin embargo, el ketchup me lo comería a cucharadas. En realidad, el ketchup, y todas las salsas del mundo, excepto las que pican.
No soporto la comida que pica, ¿Qué ganas tiene la gente de pasarlo mal comiendo?. Veo a la gente comiendo los pimientos del piquillo, sudando, les caen lagrimones, y protestan porque ese que ha tocado pica mucho... ¿Pero qué quieres? si no comieras no picarían...
Os seguiré contando cositas de mi estos próximos días.
Un beso amigos de la luna...
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